Modelo Pedagógico


La pedagogía Waldorf tiene como finalidad el desarrollo del individuo. Su concepción del ser humano es amplia e integral, pues incluye aspectos físicos, anímicos y espirituales. Es por esto que su metodología facilita el despliegue de las capacidades y habilidades propias del niño y del joven. Esta pedagogía da la misma importancia a los contenidos como a los procesos para llegar. Las temáticas trabajadas tienen que ver con el proceso evolutivo del estudiante, por eso los grupo deben estar integrados por estudiantes de la misma edad. El enfoque está orientado a desarrollar el sistema neuro-sensorial (el pensar), el sistema Psico-afectivo (el sentir) y el sistema volitivo-motor (el hacer).

Va desde el nacimiento hasta los 7 años. En esta etapa los niños perciben el mundo como algo bueno; es una de las principales etapas del desarrollo humano, donde la imitación, la imaginación, el movimiento y el juego son elementos fundamentales en el proceso educativo.

El arte y la destreza pedagógica de la maestra preescolar consiste en identificar los momentos emocionales desde la individualidad, con el fin de llevar los niños a un respirar rítmico en actividades de contracción y expansión, proceso mágico que le permite al infante armonizar paulatinamente todo su ser, propiciando un desarrollo físico, mental, emocional y espiritual que lo acompañará por el resto de su vida.

Va desde los 7 hasta los 14 años de vida. En esta etapa miran el mundo como algo bello. A partir de las actividades artísticas se estimula el sentir. Las fuerzas se concentran en el pensamiento imaginativo, permitiendo complementar las actividades teóricas y fortaleciendo la voluntad. Es la etapa de los sentimientos y logra estructurarse este sentir a través de las actividades rítmicas.

Comienza el aprendizaje de materias abstractas que incluyen el lenguaje, la escritura y las matemáticas. Sin embargo, no se trata solamente de adquirir conocimientos, debe experimentar el conocimiento en el corazón y en la mente de los adultos que reconoce como autoridad. El modelo Waldorf propone la figura del "Maestro de la clase principal", que lo acompañara hasta el grado octavo y de algún modo le garantizara el acompañamiento durante la transformación que se produce al entrar a la etapa de la pubertad.

Va desde los 14 hasta los 21 años de vida. En esta etapa prima lo verdadero, se desarrolla el pensamiento haciendo énfasis en la búsqueda de lo lógico y lo real. Los jóvenes quieren comprobar, descubrir, investigar y conquistar nuevos conocimientos para transformar su mundo. A partir de los 14 años el niño ya no acepta la autoridad: desea seguir a un líder identificado y elegido por él. Son la individualidad y la responsabilidad las palabras que priman en esta época.


“Fuerza en mi querer, valor en mi sentir, luz en mi pensar, estas tres cosas me sostienen a mí”. R. Steiner