Fiesta de San Juan Bautista y la familia


Después del solsticio de verano (21 junio), el 24 de junio se celebra la fiesta de San Juan: ¨El que ha de nacer preparará el camino para el Cristo. El mundo antiguo y el que está por venir¨.

Predicando en el desierto el camino de transformación, Juan Bautista, prepara el cambio hacia ese nuevo futuro, en el que el hombre se integra conscientemente con el mundo espiritual. La aridez del desierto produce una vivencia de soledad absoluta, pero necesaria, que lleva al ser humano a percibir sus propios límites y a iniciar una búsqueda para encontrar su camino. Para lograr esto el hombre requiere de un gran compromiso y una gran voluntad, al trabajar sobre todos sus puntos débiles. Para ayudarnos en ese camino, vino, Juan el Bautista.

La Fiesta de San Juan, es una festividad de origen muy antiguo que suele ir ligada a encender fuegos – hogueras; se celebra con la llegada del solsticio de verano en el momento en que se recogen las cosechas; ritualidad que se iniciaba en la víspera del pleno verano (20 de junio), para simbolizar el poder del sol y ayudarle a renovar su energía. Se bailaba y se cantaba alrededor de la fogata; es fiesta de expansión.
Fiesta San Juan Bautista



La hoguera simboliza esa ayuda que recibimos para juntar las fuerzas que nos mantienen conscientes en este camino de crecimiento espiritual, en el que no debemos olvidar, que también participan otros seres humanos y el mundo que nos rodea. Es una interrelación, un intercambio constante, que depende del trabajo profundo que hagamos en nuestro interior, sin olvidar lo que de nuestros actos se refleja en los demás.

Del corazón de la tierra brota el fuego, con el calor del verano la tierra se expande en unión armónica con todos los seres de la naturaleza y con todos los seres humanos; y después de un tiempo de trabajo durante el primer semestre preparando la tierra, sembrando, ofreciendo amor y cuidado a las plantas, llega el tiempo de la cosecha. La madre tierra generosamente se entrega a sí misma para continuar siendo nuestro sustento, ofreciéndonos deliciosos frutos, además de todo aquello que necesitamos para vivir.

La naturaleza se viste de colores y los niños son llevados a través de diferentes actividades a vivificar la alegría, la integración familiar y el calor del hogar.


“El que opera con despreocupación solo realizara la mitad de lo suyo. La obra entera requiere atención, silencio, empeño y también fidelidad aun en lo más pequeño”. R. Steiner